¿Por qué los medios de comunicación no pueden usar las fotos de Facebook?

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Si tú publicas una fotografía en una red social, estás dando consentimiento justamente para eso, para interactuar en la red social y nada más. Que un medio quiera ilustrar una noticia con una foto que tú has colgado en Facebook no significa que pueda hacerlo. Te lo explicaré mejor con el siguiente ejemplo reciente, que traerá cola por su repercusión futura.

Un vecino de Zamora dispara a su hermano y muere después de pegarse un tiro”. Este es el titular de la crónica que el diario La opinión de Zamora publicó en su versión papel y online el pasado 8 de julio de 2013 tras acontecer los terribles hechos que dicho titular adelanta. Hasta aquí, una lamentable crónica más de sucesos.

Sin embargo, el pasado 15 de febrero se generó un gran revuelo mediático tras la publicación, por parte del Pleno del Tribunal Supremo, de una sentencia. Esta sentencia condenaba a La opinión de Zamora a indemnizar al hermano superviviente de aquel suceso con un importe de 15.000 euros por haber usado, para ilustrar aquella crónica, una fotografía que este señor tenía publicada en su cuenta de Facebook.

Y es que, tras publicarse aquella crónica, en julio de 2013, el superviviente demandó al diario zamorano porque consideró que se había lesionado su derecho a la propia imagen y a la intimidad personal y familiar. La crónica, que aún está disponible en la URL http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2013/07/08/vecino-zamora-dispara-hermano-muere/691013.html, detalla los nombres de los hermanos, las iniciales de sus apellidos, la dirección exacta del domicilio donde se produjeron los hechos, el apodo del hermano fallecido y revelaba que la madre del demandante padecía alzhéimer. También se mencionaba que el padre de los hermanos había sido médico en un determinado pueblo y se hacían referencias a la notoriedad de la familia en Zamora. Estos últimos detalles ya han desaparecido de la versión online.

Un Juzgado de primera instancia de Bilbao sentenció a favor del demandante. La opinión de Zamora interpuso un recurso ante la Audiencia Provincial de Bizkaia, pero no fue estimado porque la Audiencia consideró acertados los razonamientos de la sentencia del Juzgado de primera instancia. El Juzgado declaró que La opinión de Zamora había cometido una intromisión ilegítima a la propia imagen y a la intimidad personal y familiar del demandante. Consideró una intromisión ilegítima haber publicado la foto que el demandante tenía publicada en su perfil de Facebook, así como una cantidad innecesaria de detalles y datos sobre su identidad, la de sus familiares y del domicilio de su madre. Por todo ello, condenó al diario a indemnizar al demandante con 30.000 euros por los daños morales sufridos así como a la retirada inmediata de la fotografía y de los datos considerados innecesarios para relatar la crónica.

Pero La opinión de Zamora siguió luchando por defender su derecho a la libertad de información, principio constitucional tan sagrado y protegido como el propio derecho a la imagen y a la intimidad. Entonces interpuso un recurso de casación ante el Tribunal Supremo que este admitió.

Disecciono la sentencia del Pleno del Supremo con atención y precisión quirúrgica. Y es que, tras dirigir la asesoría jurídica de Tuenti en los años en que era red social y luego la de Prisa Noticias (editora de El País), es la primera vez que un Tribunal dicta sentencia sobre una situación que he vivido constantemente, primero del lado de la red social y luego junto a los periodistas, en el periódico.

La sentencia me sorprende en algunos puntos. En otros, no tanto. Sin embargo, sí que me parece llamativo el revuelo que se genera por sentenciar que usar una fotografía de un perfil del Facebook para una noticia es una intromisión a la propia imagen. La prensa se escandaliza porque a La opinión de Zamora se le condena por publicar dicha foto, obligándole a indemnizar al afectado con 15.000 euros. Es más, se alzan voces que apuntan a eventuales incógnitas sobre el uso al derecho a la libertad información en la nueva era digital.

Sobra el alarmismo y no hay lugar para la incertidumbre porque el Derecho es muy claro en este sentido. Si tú publicas una fotografía en una red social, estás dando consentimiento justamente para eso, para interactuar en la red social y nada más. El argumento recurrente sobre que tenía el perfil en “abierto” o “público” carece totalmente de fundamento jurídico. Sería algo así como justificar un hurto porque me he dejado la puerta abierta. Nada tienen que ver las configuraciones de privacidad de la red social con el derecho fundamental a la propia imagen, que requiere consentimiento de su titular para cada uno de sus usos. Probablemente somos unos incautos cediendo una porción ingente de nuestros derechos al señor Zuckerberg cuando publicamos nuestras fotos en Facebook, pero ese es el uso que hemos consentido y no otro.

Soy una firme defensora del derecho a la libertad de información, pero creo que debe ejercerse por los cauces adecuados que se han usado históricamente en el periodismo. En mi etapa en Tuenti, reclamé incansablemente cada vez que los medios usaban las imágenes de usuarios de la red social para ilustrar sus noticias, ya fuera en diarios o en la televisión. Posteriormente, en El País y demás medios de Prisa Noticias, he mantenido la misma postura. Y es que las redes sociales no son un repositorio o banco de imágenes del que podamos tirar cuando queramos acompañar una crónica.

En cuanto a la sentencia del Supremo, hay algo que me ha llamado la atención poderosamente y en lo que no parece haber reparado nadie. Y es una cuestión que solo afecta al particular, al señor que sobrevivió al disparo y a su familia. El Tribunal Supremo descarta de un plumazo la intromisión a la intimidad personal y familiar del demandante a pesar de que el diario ofrece todo tipo de detalles como su nombre, el domicilio completo de su madre o la enfermedad de esta última, entre otros.

Según mi parecer, no solo es una intromisión ilegítima a la intimidad sino una posible vulneración de la normativa de protección de datos, que protege otro derecho fundamental, el de la privacidad. Lo curioso del asunto es la justificación que hace el Alto Tribunal para descartar intromisión, a saber, que el periódico (impreso) publica en un “ámbito geográfico reducido” y que no “ha aumentado significativamente el conocimiento de los hechos que se tenía o se iba a tener en los momentos inmediatamente posteriores en la comunidad concernida (…)”. Al mismo tiempo, ampara la publicación de todos estos datos alegando que este es un hecho importante en el contexto de una ciudad como Zamora. Yo me planteo varias preguntas, ¿era necesario, para dar una información veraz de los hechos, desvelar que la madre del homicida padecía alzhéimer? ¿No bastaba con usar las iniciales de los involucrados para ofrecer la crónica? ¿La noticia requería incluir el domicilio exacto donde ocurrieron los hechos?

Hay un último punto que parece obviar el Tribunal y es que, si bien es cierto que la versión en papel de La opinión de Zamora tiene un ámbito geográfico reducido, no así su web, que es accesible a cualquier público desde cualquier parte del mundo. Y es que el Derecho es el mismo y se aplica independientemente de la tecnología. Pero la tecnología nos pone en situaciones de exposición que el Derecho debe ponderar. En mi opinión, aquí no se ha hecho.

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Natalia Martos

Abogada con más de 15 años de experiencia en Derecho digital, privacidad, medios de comunicación y startups. Actualmente, lidera el área de nuevas tecnologías, privacidad y negocios digitales como socia de Olleros Abogados. Fue Directora Jurídica Digital y de Privacidad del Grupo PRISA así como también lo fue de la red social Tuenti hasta su venta a Telefónica.
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Publicado en: Redes Sociales

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