Juan Carlos Tous: “Si no ofrecemos las películas de forma inmediata, fácil y económica, siempre habrá quien se las baje como sea”

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Se dedica hace mucho tiempo al cine y no le asusta internet. Al contrario. Juan Carlos Tous es un pionero, uno de los que en primero vio la oportunidad de la Red en su sector. Si en 2003 fundó Cameo, una distribuidora de cine independiente en DVD, en 2007 fue pionero al fundar Filmin.es, una web que es ejemplo de distribución de cine en la red. Suyo fue el histórico lanzamiento en la Red de Carmina o revienta, la primera película española que se pudo alquilar en internet a la vez que se estrenaba en salas de cine.

Eso sí: como cualquiera que siente pasión por lo que hace, Tous defiende su sector de los que se aprovechan del trabajo ajeno desde webs ‘parasitarias’, y reivindica más educación sobre propiedad intelectual y más apertura de miras a los exhibidores de películas. Aprovechando su paso por Madrid desde su Barcelona natal, tuvimos hace unos días el placer de charlar con Juan Carlos Tous sobre el cine en la Red, el futuro de los precios y estrenos, los caminos de la propiedad intelectual y los frenos e incentivos a la innovación en la distribución de cine en internet.

¿Cuál es tu visión de la propiedad intelectual?

 Mi visión de la propiedad intelectual es que hoy está falta de protección, creo que falta también algo de educación. A los jóvenes se les educa desde pequeños a un respeto hacia la propiedad privada pero, en cambio, de la propiedad intelectual no se les explica nada. Y parece que como está ahí, que es algo intangible, puede ser utilizado y atesorado por quien quiera. Creo que está un poco desprestigiada en cuanto al uso que se le está dando al tratamiento y en cuanto a esa falta de respeto mucha veces involuntaria. Pero sí, creo que está seriamente amenazada, al menos en el mercado en el que yo me muevo, el del cine.

¿Echas de menos más regulación, más educación o ambas cosas?

Echo de menos más la educación y la información que la regulación. Prefiero hablar de la autorregulación del propio sector, pero es imposible esta autorregulación sin voluntad. Creo que faltaría divulgar ese respeto hacia la propiedad intelectual y la propia creación; de todos los trabajadores que hay detrás de una obra audiovisual, en este caso. La gente debería saber mucho más sobre qué hay detrás de una propiedad intelectual. Detrás hay una industria que genera industrias paralelas en las cuales se mueve mucho dinero y muchos puestos de trabajo. Creo que esta información no está asumida todavía por la mayoría de la ciudadanía española.

¿Qué te parece la actuación del Gobierno actual y el anterior para proteger la propiedad intelectual? ¿Hace falta más regulación, más educación?

No me parece suficiente. Creo que hay más voluntad que firmeza. El debate en la calle ha surgido solo cuando se va a hacer una ley. Ahí sí que se genera debate, sí que hay explicaciones, sí que hay editoriales en medios; pero solo cuando alguien va a lanzar una ley: ¿por qué? Porque es restrictiva. Entonces salimos todos: esta restricción, ¿por qué es así?

Pienso que ese debate debería de ser mucho más continuado. Desde los medios de comunicación hasta los propios legisladores deberían procurar un mayor debate en la sociedad y que la gente viese que no hablamos de piratería, no hablamos de robo, de apropiación… No, estamos hablando de respeto hacia lo que otra persona crea.

De esa misma manera que respetamos a un arquitecto que construye una casa, habría que respetar a un realizador que crea una obra audiovisual. Su ilusión es su trabajo. Debe respetarse.

¿Qué efecto tendrá la llegada de Netflix?

¡Buenísimo! La llegada de Netflix a España que se prevé para el próximo otoño va a ser muy positivo para el mercado del vídeo on demand español para dinamizarse, para crecer, para madurar y hacerse adulto delante de los teleespectadores. Va a haber una gran inversión publicitaria, va a haber eco en todos los medios de comunicación sobre la llegada de Netflix.

Esperemos no caer en un bienvenido Mr. Marshall, pues en ocasiones lees en algunos medios determinados artículos u opiniones y parece que vayan a venir los americanos a enseñarnos lo que es un servicio de suscripción y no, no es así. Aquí hay grandes referentes en la oferta de cine por Internet y poco tenemos que aprender. Ahora bien, Netflix, con su sobrado músculo va a poner de moda el consumo de cine y series de TV en Internet de forma legal y con absoluto respeto hacia los creadores y la propia industria.

Servirá para consolidar la oferta actual y su lanzamiento generará tal ruido mediático que ver películas en Internet a través de una smart tv, ordenador o a través de las aplicaciones de móviles y tabletas se convertirá en poco tiempo en un hábito que agrandará el mercado con nuevos espectadores que consumirán cine a través de Internet de forma respetuosa con los creadores y en beneficio de todos, espectadores e industria. Para mí, es de lo mejor que podía pasar en el mercado del cine por Internet en España. Bienvenidos sean.

¿Qué pasaría si un gran estreno de cine se diera a la vez en plataformas digitales por 8, 10 ó 15 euros?

Sería un modelo más, complementario. La industria debería ser valiente en probar otras iniciativas. Deberíamos probar nuevos modelos que aportasen nuevas experiencias a la hora de ver una película. Quizá uno es este: estrenar una película y tú disfrutarla en tu casa sin tener alrededor de ti otro público que comparte esas risas o esos sentimientos en la película. Solo o con tu familia.

Puede haber espectadores dispuestos a pagar 15 o 20 euros por ver en casa junto a los suyos el estreno de una película coincidiendo con el propio estreno en cines y evitar así el coste que representa el de la sala para todos los miembros de la familia, el parking y otros costes asociados a la experiencia de ir al cine. Resultaría hasta más económico.

Este es uno de los modelos que podríamos atrevernos a probar, igual que acortar las ventanas (de exhibición) par facilitar el disfrute de una película en otros soportes justo cuando el ruido del estreno todavía está presente, no unos meses después cuando el público ha olvidado ese título y su atención está en otros. También, como ya se ha probado en otros mercados, podríamos estrenar primero en Internet como campaña de publicidad para luego amplificar el estreno en cines. Creo es que no existe un modelo único. Hay que innovar, atreverse y buscar aquel que el nuevo espectador acepte y desee. El espectador ha cambiado; tiene que cambiar la forma de exhibición y de distribución.

El cine es el sector cultural -junto con los videojuegos- que más dinero se juega por cada producto que lanza. ¿Por eso no arriesga mucho en digital?

Creo que arriesga poco, pero también por el momento de madurez en el que se encuentra el mercado de Internet. Hoy una explotación exclusiva en Internet no sería suficiente para retornar al productor la inversión que ha soportado para crear esa película y poder seguir generando otras películas. El modelo de Internet todavía no es suficientemente mayoritario como para que genere esos ingresos. Ahora bien. los ingresos por la explotación de una película en Internet crecen constantemente y estamos viendo cómo en otros mercados si se atreven a hacer pruebas que puedan determinar nuevos modelos. Es una cuestión de tiempo que se empiecen a probar más cosas aquí. Lo único que hay que tener también la voluntad de: ¡oye, vamos a arriesgarnos!

Estamos en una industria dominada por majors que tienen una fuerza y una influencia terrible en un mercado como el nuestro. Entonces, difícilmente podremos implantar nuevos modelos de distribución que no hayan sido testados en los mercados anglosajones. Lamentablemente cuando alguien pequeño ha querido innovar -nosotros lo hemos intentado – nos encontramos con el rechazo por parte de algunos actores de la distribución española, como son los grandes grupos de la exhibición cinematográfica, que se oponen a nuevas fórmulas. Ven una amenaza donde nosotros vemos una oportunidad.

¿Pueden estar retrasando la madurez del cine en la Red?

Es una realidad. En España, si estrenas en los principales circuitos de exhibición, las películas no se pueden poner a disposición del público en Internet hasta pasados 4 meses de la fecha de estreno. Esto no hay ninguna ley que lo dicte: lo dictan las grandes cadenas de distribución cinematográficas de este país. Ellos son los que dicen: “si quieres estrenar tu película en mi sala de cine (están en su derecho), yo quiero que durante cuatro meses esa película no pueda ser vista de ninguna otra forma”.

Entonces, si quieres jugar, juegas; y si no, pues no estrenas la película en sus salas y te quedas en otros circuitos que difícilmente cubrirán el territorio. Evidentemente, sin estreno en salas, una película de cine prácticamente carece de valor así que la voluntad del productor siempre será exhibirlas en salas cinematográficas. Creo que el perjudicado en este caso es el espectador porque, primero, esa película no se estrena en todas las provincias de España y, segundo, la película muchas veces está solo dos, tres, cuatro semanas en cartel, puesto que hay más películas que salas a estrenar. Puro canibalismo.

Entonces, el espectador piensa: “¿dónde puedo ver esta película después de un mes de su estreno?” No está en lo portales legales de Internet, no está en DVD, no está en salas de cine, ¿dónde está? Siempre la encontrará en portales parasitarios. Creo que ese limbo de películas que han pasado por cine pero aun no están en ofertas legales de Internet o en formato físico como el vídeo, es muy muy dañina para la industria. La exhibición se protege pero considero que se equivoca. No resultaría dañino y beneficiaría al espectador si las películas pudieran ofrecerse de forma inmediata tras su retirada de la cartelera.

Nosotros, en el mercado videográfico y en el mercado de Internet nos sentimos completamente perjudicados por esas webs parasitarias que se aprovechan de ese “limbo”, pues ellos están haciendo un negocio que nosotros no podemos hacer y sus beneficios no revierten en la industria. Creo que se está perjudicando al propio cine y vemos cómo no avanzamos , retrocedemos, puesto que esta protección de 4 meses ya se ha extendido también al DVD.

La restricción, el bloqueo, ya no afecta solamente a la película en Internet sino también afecta en DVD. Cuando en DVD sí que hay una ley que protege y dice que las películas que hayan tenido una subvención deben permanecer tres meses en salas antes de su distribución videográfica. Nos encontramos que ahora ya no podemos editar las películas en DVD a los tres meses, hay que esperar a los 4 como consecuencia de ese pacto con la exhibición. Esto hace daño y creo que no es bueno para nadie de la industria. Solo favorece a unos que no son parte de la industria que se benefician de nuestro trabajo y del miedo de algunos por aceptar nuevos modelos.

¿Los productores deberían de buscar ese diálogo con los distribuidores?

Sí, pero es una posición dominante y es una posición de “esto es lo que hay. Si tú quieres estrenar en mi salas, yo tengo las mejores salas en las mejores provincias de España” así, es difícil el diálogo. Coincido en que la exhibición en salas de cine ha de ser el inicio otra cosa es la exclusividad.. Hoy por hoy, los realizadores hacen las películas para ser vistas en el cine.

Lo otro son series de televisión, telemovies, etc., pero las películas de cine se hacen para ser vistas en cine. Lo que nosotros defendemos es: “señor exhibidor, en el momento en el que la gente deja de ir al cine y usted quita de las salas la película, abramos el alquiler de la película en Internet”. La película siempre debe estar a disposición del público de una manera fácil y económica. Esa es la mejor arma que tenemos para poder luchar hoy contra la piratería.. Si no las ponemos a disposición del público ahí, siempre habrá espectadores que las querrán ver, disfrutar y las buscarán donde sea. Hoy Internet es un mar donde está todo.

¿Cómo puede afectar la bajada del IVA cultura?

Bajarán el IVA pero no lo pondrán al 8%, sino al 10%. Después de unos años sigue habiendo una subida. Lo que parece escandaloso y anacrónico es que la distribución digital parece que seguirá soportando un IVA de un 21%, como era hasta ahora. Una película a través de un portal de Internet o en un soporte físico como un DVD irá con un 21% y, en cambio, cuando vayas a verla en el cine tendrá un IVA del 10%. O un libro: vamos a comprar un libro en papel con un IVA del 10% en una librería y con un 21% de IVA a través de una tienda de ebooks. Si es definitivamente es así, es de locos.

Esto no tiene sentido. Estamos vendiendo la misma obra pero en diferentes soportes. ¿Cómo puede ser que estemos perjudicando a las nuevas formas de distribución, que son las que deberían estar apoyadas porque no hacen más que responder a una demanda del espectador, del nuevo lector, las nuevas formas de consumo de cultura? Parece que esas nuevas formas de consumo, han de estar más gravadas respecto a la clásica. Volvemos a lo que hablaba antes, la exhibición. Ese modelo, que no quiere evolucionar. Seguimos protegiendo a este frente de las nuevas formas de distribución. Esto perjudica y penaliza. ¡Ojo!, Bienvenida sea una bajada del IVA, porque al menos vamos a tener un IVA soportable en la oferta “física” y de exhibición. Bienvenida sea, pero creo que se queda corta.

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Crea Cultura

Crea cultura es un movimiento de Atresmedia para prestigiar la propiedad intelectual, desde la perspectiva de concienciar a la sociedad de lo importante que es la creación para nuestro avance.
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Publicado en: cine, entrevistas

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