Kindle words: cuando los fanfictions conquistaron a Amazon

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Imagina tu serie favorita; sus personajes, sus escenarios, todo lo que te hizo pegarte a la pantalla y morderte las uñas hasta la semana siguiente, el capítulo siguiente. Pues bien. Ahora imagina que al guionista principal le ha dado una especie de locura transitoria y ha decidido que tu personaje más querido muera, o que el final de una de las series más seguidas le haga un homenaje a Los Serrano y te deje con la boca abierta de indignación.

El final que habías soñado no ha existido… ¿la solución? ¡Escríbelo! Seguro que alguna vez has oído hablar de los fanfictions. Si no, te explico: son relatos escritos por los fans de una serie, o de una novela, en los que desarrollan nuevas tramas o personajes por el amor que le tienen a la propia obra. Es decir, usan su creatividad para crear nuevos mundos a partir de algo que les apasiona, como puede ser Harry Potter o Crepúsculo, dos de los más famosos y seguidos por los lectores de fanfictions.

La expansión de este fenómeno no quedó ajena al olfato de las empresas del mundo cultural. Y el gigante Amazon decidió dar un salto y conquistar el territorio fanfic. Así que en 2013 creó la plataforma Kindle Words, un “lugar donde publicar tus fanfictions inspirados en conocidos libros, películas, comics, música y juegos”. Y para sacar adelante esta especie de editorial, Amazon firmó un acuerdo con otra superpotencia de la difusión de la cultura: Warner Bros. Esto permitía que económicamente el proyecto fuera posible, aunque bien es cierto que mirando los inconvenientes sí podemos encontrar uno: los autores de los fanfics publicados en Kindle Words tendrían que crear relatos solo a partir de las series de televisión producidas por este canal. Es decir, nada de Harry Potter ni Crepúsculo; actualmente, las opciones más conocidas son Pretty Little Liars, Vampire Diaries o Veronica Mars.

Imagínate que te lanzas a la aventura, y escribes tu fanfiction sobre, pongamos, Pretty Little Liars. Para empezar, deberías leer el contrato que vas a firmar. Hecho esto, sabrás que deberás tener al menos 18 años para poder publicar, y que tu relato deberá contar con mínimo 5.000 palabras, o 15-20 páginas en caso de que seas un romántico y entregues un manuscrito. Y que, de momento, solo aceptan historias en inglés. Si eres un verdadero fan estas condiciones no serán un problema.

En cuanto al contenido, Kindle Worlds lo tiene muy claro. Si bien entre los fanfictions es habitual encontrar escenas de contenido sexual, en esta editora online esto no sucederá. Está prohibida la pornografía, la erótica, así como el contenido ofensivo respecto a temas raciales y de violencia. No está permitido el uso excesivo de marcas comerciales, ni el crossover-es decir, no podrás incluir en tu fanfic ningún personaje o tema de otras obras con derechos-.

Pero vayamos a lo importante. ¿Cuánto ganarías si estuvieras dispuesto a seguir estas condiciones? Pues depende. Amazon estipula el precio de venta de los fanfictions entre o,99$ y 3,99$, aunque tú no recibirías esta cantidad al completo. Si te has quedado en el mínimo esfuerzo o cerca y tu trabajo está entre las 5000 palabras y las 9000, recibirás un 20% del total de dinero que Amazon recaude con tu obra; si, en cambio, has creado un auténtico mundo y tu relato cuenta con 10000 palabras o más, recibirás un 35% del beneficio al finalizar cada mes. Tú ganas, y Amazon gana. ¿Quién nos falta en la ecuación?

Warner Bros, amigo. Según el acuerdo que firmaron Amazon y la productora, y que tú tendrás que firmar si quieres formar parte de Kindle Worlds, cualquiera de las historias publicadas pueden ser usadas por el canal norteamericano para sus series; si escribes un capítulo increíble de Pretty Little Liars, si introduces una trama que sus guionistas no habían contemplado, o un personaje nuevo, Warner Bros podrá utilizarlo para la serie y tú podrás verlo en la gran pantalla.

Hasta ahora, los fanfictions eran un proceso creativo completamente libre, sin regular. La red ofrece un espacio a los fans donde crear sus propios mundos sin condiciones, pero está claro que lo hacen aprovechando las ideas de otros, que se han tomado su tiempo en crear un mundo que, en definitiva, les pertenece. Amazon propone un modelo en el que pueden hacer lo mismo pero cobrando por ello, y de paso respetando los derechos intelectuales de los guionistas de la serie de Warner Bros. Al fin y al cabo estás recibiendo un 35% de las ganancias de algo que hasta ahora hacías de forma gratuita, y utilizando las historias que alguien creó y registró como suyas, algo que tampoco sería muy legítimo.

Kindle Worlds se presenta como un modelo win-win, todos ganamos. Gana Amazon, con un alto porcentaje de beneficio y con la publicidad que supone dar impulso a un proyecto creativo de la talla de los fanfictions; gana Warner Bros, que puede aprovechar las ideas de escritores externos a su empresa y enriquecer sus productos; y ganan los lectores que firman estas condiciones, cuyo deseo es ver publicada su idea y, de paso, obtener algo de dinero viendo recompensado su esfuerzo intelectual. Kindle Worlds es en este sentido un gran incentivo para estos autores y una señal de que la cultura del fan es cada vez más poderosa. Kindle Worlds es una de sus últimas conquistas… ¿Irán a por más?

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